Al echar la vista atrás y repasar este curso que ya termina en nuestro colegio La Inmaculada de Cartagena, no podemos más que dar gracias por la generosidad inmensa que habéis demostrado las familias en cada campaña en la que os hemos pedido vuestra colaboración.
San Francisco de Asís nos enseñó que todo lo que tenemos viene de Dios, es por Dios y debe volver a Él a través de nuestros hermanos. Y este año, vuestra respuesta solidaria ha sido el reflejo más vivo de ese mensaje, convirtiéndose en una auténtica caricia de esperanza para sus preferidos: los más pequeños, los vulnerables y los que más lo necesitan.
Por eso, queremos compartir con orgullo y transparencia el fruto de todas las campañas realizadas en la comunidad educativa a través de un cartel muy especial. En él, San Francisco, Santa Clara, nuestros alumnos y la esencia de nuestra querida Cartagena celebran este hito. Veréis que el baúl no está lleno de monedas, sino de corazones, porque esa es la verdadera riqueza que hemos acumulado este año: el amor entregado de cada una de vuestras familias.
Gracias por ayudarnos a educar a vuestros hijos en el valor de la fraternidad, demostrando que cuando nos unimos, somos capaces de transformar el mundo.
¡Que el Señor os bendiga!